socio

I don't want to belong to any club that will accept people like me as a member. Groucho Marx en Groucho and Me (1959).

jueves, 25 de agosto de 2016

humor chino

Nuestro amigo Gustavo está de nuevo en China, donde llevó algunas propuestas de intercambio cultural que conversamos antes de su partida.
Alguien, en el grupo de WhatsApp, habló de las masas zhenzhunaicha y recordé la película de Stephen Chow:

Lo que me llevó a preguntar por el humor chino, que en las películas de Chow es muy camp.


Fotografías de Gustavo Ng.

Horas más tarde me llegó la respuesta de Gustavo:

«Hace un rato subí adonde estoy ahora en un ascensor cuyas 3 paredes eran una pantalla. Se proyectaba un corto que promocionaba un destino turístico de mar y playas, mostrando una familia feliz , todos vestidos como si fuera en los años 50, con las caras de felices plenos. Era una cosa tan fuera de tiempo como lo era un ascensor pantalla.
«Creo que hay aspectos de las sociedades que corren por diferentes líneas de tiempo.
«Te diría, Pablo, que no tengo otro modo de explicar la ingenuidad del humor de los chinos.»

lunes, 22 de agosto de 2016

parís y bruselas


Verne y Schuiten
En 1989 se descubrió por azar una obra temprana de Julio Verne, de la cual se tenían vagas referencias.
París en el siglo XX, se titulaba esta novela de anticipación escrita antes de 1863, probablemente en 1860, en pleno Segundo Imperio. La obra que había sido rechazada por su editor, Hetzel, alegando torpezas en la ejecución y puerilidad en la concepción, carece del élan del Verne triunfante, con su exaltación de la técnica y de la ciencia. Es más: es resuelta y sentimentalmente pesimista.
La obra pública de Verne es uno de los rostros –el positivista– del sueño de un siglo que quiere reconciliar la realidad y la Idea. Con distintos medios Verne, Hegel, Marx, creyeron posible tomar el cielo por asalto.
El agonista de Paris no es un científico, sino un poeta burlado y desdeñado por aprendices de ingeniería, de matemáticas, de economía.
La electricidad, que el siglo XIX desarrolló bajo la advocación de la economía, pero bajo la sombra de un mito, el fantasma conmovedor de la transparencia universal, que goza de la irritación fulminante de los sentidos, está presente en todo el relato, pero con signo manifiestamente invertido: Michel, agonista principal, llega exhausto al depósito de cadáveres y ve en un rincón un aparato eléctrico destinado a devolver la vida a los ahogados: “De nuevo la electricidad”, exclama y huye de ese Paris que Verne fecha en 1960.
Penetra entonces en Notre-Dame y contempla el altar, resplandeciente de luces eléctricas.
Vuelve a huir hacia los cementerios, perseguido por el estruendo de un concierto eléctrico de doscientos pianos, comunicados entre sí por la corriente administrada por un único ejecutante.
La primera edición francesa del libro fue ilustrada por 17 planchas del dibujante y arquitecto belga François Schuiten.
La que abre la serie, influenciada sin duda por el relato de Verne, pero también por Metrópolis de Fritz Lang, y quizá por los grabados de Paris de Meryon, extraños y amenazantes, dibuja personas que parecen diminutas en contraste con la altura de los edificios; también muestra la enormidad de un arco de metal, cuyos pesados soportes verticales se comunican a través de un puente peatonal vuelto irrisorio ante la parte superior del arco, curva fría, maciza, opresiva.

La última plancha, la más original y sobrecogedora, fue sugerida por la escena final de la novela, que transcurre en el cementerio del Père Lachaise.
En primer plano, de pie sobre algo que puede ser un cenotafio, se yergue un ángel, rígido bajo la nieve nocturna que cae, implacable; la cabeza se inclina hacia Paris, situado más abajo, mientras aferra con su mano una espada: quizá ícono del ángel de la venganza. Cae la nieve sobre todo, mientras en el cielo permanecen suspendidos globos eléctricos y la punta de un faro se eleva hacia el cielo, penetrando en la masa helada que continúa cayendo.
Verne practica, no sin cierta torpeza, un conocido y eficaz recurso: la multiplicación hiperbólica.
Un piano eléctrico, no dice nada; doscientos ya es número insoportable. Casi involuntariamente, imagina algo verdaderamente atroz: a cinco metros de las casas de los bulevares, forman parte de la exhuberante red ferroviaria columas de hierro galvanizado que se apoyan, mediante arcos transversales, sobre las casas colindantes. Con semejante decorado, ¿quién podría practicar la flânerie?
Mientras los trenes surcan el aire con fantástica rapidez, hoteles inmensos alojan hasta veinte mil personas.
El invierno de 1961 a 1962 fue excesivamente crudo; superó a los inviernos de 1789, 1813 y 1829. La gente caía muerta en las calles, agobiada por el frío pero también por el hambre. Los coches no podían circular, los ferrocarriles se detenían y los maquinistas debían abandonar rápidamente las locomotoras, para no caer muertos. El Sena, completamente helado, parecía una calzada más. La nieve alcanza los setenta y cinco centímetros de espesor. Durante quince días sucesivos, el termómetro cae veintitrés grados bajo cero.
Michel, poeta laureado y befado, en la última escena del libro se desvanece sobre la nieve acumulada sobre el Père-Lachaise. “¡Oh, París!”, son sus últimas palabras.
Esta escena es la inversión exacta de una de las más célebres de la literatura francesa, también escena final. Me refiero a Le père Goriot de Balzac. Transcurre también durante un invierno, aunque más clemente, durante la Restauración, en 1819-1820.
El joven y ambicioso Eugène de Rastignac acompaña al Père-Lachaise el cortejo que lleva el cadáver del pobre Goriot. No tiene ni una moneda para darle una propina a los sepultureros; humillado debe pedirle veinte centavos a un criado, Christophe; luego se dirige hacia lo alto del cementerio.

jueves, 18 de agosto de 2016

pedro mairal: del otro lado del charco

En 1986, en el primero de los cuentos de Historias desaforadas, “Planes para una fuga al Carmelo”, Adolfo Bioy Casares vuelve a visitar el universo de su novela Diario de la guerra del cerdo a 34 años de su publicación original. En el cuento, entonces, un profesor llamado Félix Hernández, se sorprende y se dice: “Últimamente me dio por hablar solo”. La misma frase repite Isidro Vidal, protagonista de la novela Diario de la guerra, como una letanía que pretende ahuyentar con un golpe de conciencia el anuncio de la vejez. Pero, a diferencia del Diario –donde los jóvenes persiguen y asesinan a los viejos–, en “Planes para una fuga” Hernández tiene una alternativa (la Argentina, en ese universo, logró erradicar la vejez exterminando los viejos): fugarse al Uruguay, donde suprimieron la muerte y está lleno de viejos, a quienes los jóvenes argentinos ven con espanto, como una infección.

“Planes para una fuga” podría funcionar como prólogo a La uruguaya, la novela que Pedro Mairal presenta este viernes en Plataforma Lavardén. Es decir: el Uruguay como ese otro lugar. Lo dice el mismo autor en sus páginas: “el Uruguay como lado B del Río de la Plata”, una Buenos Aires sin peronismo. La tradición de esa otra orilla “mejorada”, de ese lado sin la “grieta” histórica argentina puede ya leerse en Amalia (1851), la novela romántica argentina de José Mármol: Montevideo, gobernada por el feroz Fructuoso Rivera, es la orilla sin Juan Manuel de Rosas.
“Como en los sueños –dice el personaje de Mairal–, en Montevideo las cosas me resultaban parecidas pero diferentes. Eran pero no eran.”


miércoles, 17 de agosto de 2016

votovigilancia

Las elecciones legislativas del año próximo podrían traer a Santa Fe el sistema de voto electrónico. “Boleta única electrónica” es el nombre oficial con el que se quita del medio una denominación que no es bien vista en elmundo, ya que sólo tres países conservan aún este sistema: India, Brasil y Venezuela. Alemania, que lo implementó a mediados de los 2000, lo quitó de su carta magna en 2009 y lo prohibió.
Si bien hay consenso político para que en la provincia se desdoblen los comicios de 2017 (en la primera mitad del año, las provinciales y municipales; en la segunda, las nacionales), la decisión final está en manos del Ejecutivo. El gobernador Miguel Lifschitz, por su parte, no rechazó aún la propuesta deCasa Rosada, que le ofreció el sistema de voto electrónico provisto por laempresa privada MSA, pero sabe que, tras el anuncio de los radicales-PRO santafesinos de formar una mesa Cambiemos entre la UCR y el macrismo, unificar las elecciones llevaría a la ruptura del Frente Progresista que también incluye a los radicales.

En tanto, el debate en torno a la implementación del voto electrónico no comenzó aún en el Congreso provincial. El diputado socialista Joaquín AndrésBlanco sintetizó la postura del socialismo: “Coincido con el proyecto que impulsó nuestro bloque de avanzar en tecnología en el proceso electoral pero con dos condiciones, una es que la producción de ese hardware y ese software sea pública, no a través de una empresa privada, que no se tercerice el proceso electoral y una empresa tenga el manejo de un sufragio. Si avanzamos en tecnología, que sea para darle  mayor celeridad al proceso. Pero que esa tecnología sea diseñada y puesta en práctica por el estado. Porque todavía no se ha demostrado en el mundo que exista un sistema electoral digital que sea invulnerable. Y por otro lado, todo este tipo de procesos necesita una implementación gradual que requiere de mucha docencia entre los votantes. En el caso de Salta lo hicieron en tres instancias. Y Santa Fe tiene una geografía muy heterogénea, no es lo mismo la realidad de ciudades como Santa Fe o Rosario que el norte provincial, donde no hay que perder de vista que el proceso electoral debe ser en todas sus partes entendible por cada uno de los votantes”. 
El gobierno nacional hizo saber a través de sus funcionarios –por ejemplo en la entrevista que dio el secretario de Asuntos Políticos e Institucionales Adrián Pérez a un periodista de uno de los matutinos de Rosario– que espera que la provincia implemente el sistema que provee la empresa MSA (Magic Solutions Argentina), una firma privada que promueve en giras por el país el gobernador salteño Juan Manuel Urtubey.
Sin embargo, Oscar Blando, director de Reforma Política y Constitucional del Ministerio de Gobierno y Reforma del Estado de Santa Fe, quien participó de los debates realizados en la Legislatura nacional sobre el tema voto electrónico, nos dijo que lo que se estudia es una mejora intermedia que ni siquiera requeriría una reforma constitucional: que los comicios se realicen con la boleta única de papel –el método con mayor aprobación a nivel internacional por su sencillez y transparencia– y que las actas y su envío se hagan de forma electrónica. Es decir, el llenado de las actas del escrutinio provisorio, en las mesas, se haría a través de una plantilla electrónica, ante la presencia de fiscales y autoridades de mesa, quienes podrían llevarse el material impreso una vez finalizados los comicios.

domingo, 7 de agosto de 2016

centro

Con el niño caminábamos por avenida Santa Fe, en Buenos Aires. Preguntó:
—¿Esto es el centro?
—Sí, de alguna manera es el centro.
—Es muy diferente de Rosario. En Rosario te encontrás en cada cuadra con una casa de deportes. Acá no hay ninguna.
En efecto, tuvimos que llegar a un shopping para hallar una.
Antes nos metimos en una maravillosa galería que él mismo descubrió en Santa Fe al 3000.

la enumeración

Nube Negra publicó La enumeración, de Nora Avaro, un libro que reúne artículos sobre narradores, poetas, diaristas y autobiógrafos, todas categorías que de algún modo ensaya Avaro en estas páginas hermosas.
Habíamos leído algunos de estos textos en Lector Común, en Bazar Americano, en Transatlántico, etcétera. Otros, como el que escribió sobre la poeta rosarina Gabriela Saccone, o Cecilia Muruaga; o el que escribe sobre María Moreno, en el que, como lectores, la acompañamos en el descubrimiento de que Moreno no estuvo en la ciudad sobre la que hace una crónica, son un hallazgo feliz, una gema hecha de palabras que nos acompaña como esas adquisiciones que atesoramos y hacemos algo propio, secreto, con lo que avanzamos entre los contemporáneos.
Los contemporáneos, de hecho, son el tema de estos textos: la lectura de Borges como clásico, la de Marosa di Giorgio, la de Hebe Uhart, la de Alan Pauls, la de Sergio Raimondi, la de Salvador Benesdra, la de Jorge Barón Biza, la de Idea Vilariño, la de Silvina Ocampo poeta, la de César Aira.
Su primera persona, la que narra en estos escritos, es insuficiente: no sabe dar cuenta ante Hebe Uhart de una información precisa sobre una plaza de Rosario, Marosa le espeta que no confía en mujeres que no se maquillan; o los recuerdos de sus amigas Saccone y Muruaga son a veces equívocos. Antes que una mayéutica, Nora elige cierto ridículo del que vuelve, siempre, con la sorpresa y el encanto, como decía Oscar Wilde, "con el lujo y el socialismo": su primera persona cede todo a esas otras dos, el lector y el autor. 

Su texto sobre Aira, justamente, comienza: «“Hice mis paseos”, me dice César Aira y subraya sus dominios rosarinos con énfasis folklórico. Entonces supongo que fue al Monumento, al Palacio Fuentes, al Laurak Bat, al Camarín de la Virgen. Este año lo ladea una tesista mexicana que tiene el privilegio de recorrer el extranjero bajo las indicaciones de su autor favorito. La mexicana parece no dar crédito a su suerte, se ve tan contenta y tan correspondida como cualquier personaje de Aira que encaja justo con su destino aunque lo juzgue asombroso. De aquí para allá su autor favorito la acompaña en un trayecto efectivo por Los misterios de Rosario, la novela y la ciudad: acá, El Cairo; acá, el faro; acá, la Catedral. Gracias a las gentilezas del autor favorito, la novela y la ciudad coinciden divinamente para la mexicana en un chasquido realista que a los fanáticos de Aira, digo más, a los rosarinos fanáticos de Aira, no les queda más que envidiar. La extranjería es una ventaja injusta, en este caso, porque cualquiera sabe que no hay ciudad sin literatura, y un rosarino merece tanto o más que un mexicano que el autor favorito lo acompañe al Monumento: Acá, la llama.»
Ese detalle, "no hay ciudad sin literatura" –recordemos por favor que Nora fue una de las editoras de Rosario ilustrada– es acaso uno de los grandes temas que hacen maravilloso y "universal" este libro: cómo la ciudad, desde la Rosario redescubierta por Uhart hasta la Venecia inventada por Moreno, es una radiación de la ficción. Ella misma lo escribe en una de sus páginas: "Para merecer la realidad, hay que inventarla".
Acá el comentario que hicimos en radio.

lunes, 1 de agosto de 2016

las películas de los panamá papers

Dos importantísimos directores y productores de cine y series, Steven Soderbergh y John Wells, tomarán la investigación periodística que desnudó el brutal proceso de fuga de capitales y empobrecimiento que significan los paraísos fiscales como centro argumental de sus films.

El escándalo mundial de los Panamá Papers (por mundial entiéndase: resto del mundo, ya que los medios hegemónicos de Argentina restaron la debida importancia al asunto una vez que el presidente Mauricio Macri se viera involucrado) no será la historia de una película, sino de dos. En ambas hay tipos importantes de la industria del cine vinculados: Steven Soderbergh (creador de la serie “The Knick”, films “Sexo, mentiras y video” a “Efectos colaterales”) y John Wells (productor y escritor de series capitales como “The West Wing” y “Southland”).

Los “Panamá Papers” fueron calificados nada más y nada menos que por Edward Snowden (el ex agente de la NSA responsable de filtrar la correspondencia secreta del servicio exterior estadounidense, hoy exiliado en Rusia, y sobre quien Oliver Stone estrena en septiembre un film) como “la mayor filtración de la historia del periodismo fáctico”. Se trata de la revelación de millones de documentos que muestran cómo los personajes más ricos del mundo burlan impuestos, guardan sus fortunas en paraísos fiscales y vacían las arcas estatales de los países en los que están radicados.
El proyecto de Netflix –el último que se conoció, según un informe de Deadline Hollywood– será una adaptación del libro que recientemente publicaron los periodistas de investigación alemanes Frederik Obermaier y Bastian Obermayer: “Panama Papers: Breaking the Story of How the World’s Rich and Powerful Hide Their Money” (“Los documentos de Panamá: cómo esconden su dinero los más ricos y poderosos del mundo”), cuyos derechos fueron adquiridos por la plataforma de streaming y para los cuales reunieron a un equipo liderado por John Wells (Wells, a todo esto, no solo es un prestigioso productor, escritor y director, también tiene una larga trayectoria sindical que lo puso al frente en 2009, luego de una durísima huelga, de la Asociación de Escritores Americanos del Oeste –WGA, por sus siglas en inglés–).

martes, 26 de julio de 2016

unitarios y mulatos

Leo en Amalia (1851) este párrafo y me cuesta no asociarlo al régimen actual: 
«Oye, Amalia: tus criados deben quererte mucho, porque eres buena, rica y generosa. Pero en el estado en que se encuentra nuestro pueblo, de una orden, de un grito, de un momento de mal humor se hace de un criado un enemigo poderoso y mortal. Se les ha abierto la puerta a las delaciones, y bajo la sola autoridad de un miserable, la fortuna y la vida de una familia reciben el anatema de la Mazorca. Venecia, en tiempo del consejo de los Diez, se hubiese condolido de la situación actual de nuestro país. Sólo hay en la clase baja una excepción, y son los mulatos; los negros están ensoberbecidos, los blancos prostituidos, pero los mulatos, por esa propensión que hay en cada raza mezclada a elevarse y dignificarse, son casi todos enemigos de Rosas, porque saben que los unitarios son la gente ilustrada y culta, a que siempre toman ellos por modelo.»

lunes, 25 de julio de 2016

porno republicano

Traduzco un artículo de Ernesto Londoño en el NYT.
La plataforma del Partido Republicano advierte que la pornografía se ha vuelto “una crisis de salud pública”. Pero los republicanos de base no parce que estén en situación de derribar esa gigantesca industria en breve.
Según xHamster, uno de los principales medidores de pornografía online, el tráfico de usuarios en Cleveland se disparó significativamente la semana pasada al tiempo que la Convención Nacional Republicana se puso en marcha. El público de pornografía en la ciudad creció un 184 por ciento comparado con su promedio anterior a la convención, superando así el tráfico que el sitio recibe de la gente de las grandes ciudades como Nueva York, Miami y Los Ángeles.
Imagen tomada de Fortune.

“Este incremento no tiene precedentes”, según dijo Mike Kulich, portavoz del sitio en internet. “Están haciendo al porno grande de nuevo”. (Una clara referencia al eslogan de Donald Trump: “Make America great again”; “hagamos a EEUU grande de nuevo”.)
No es la primera vez que xHamster se involucra en la política de los republicanos. Después de que en Carolina del Norte se aprobara una ley discriminatoria que prohibía a las personas trans usar los baños públicos de acuerdo con su identidad de género, el sitio web prohibió a los usuarios de ese estado el acceso al sitio por un día. Una vez que el acceso fuese restaurado, se exigía a los usuarios de Carolina del Norte que declararan en una ventana emergente que se oponían a esa ley como condición para acceder a los videos porno.
A principios de Julio, el sitio publicó un mapa con los principales términos de búsqueda en los estados que tradicionalmente votan por los republicanos. El que más prevalecía entre todos era “cornudo” (“cuckold”; nota del traductor: búsquese esa palabra en el buscador de imágenes de Google y se verá que no sólo significa “cornudo”, sino que sintetiza las fantasías de muchos hombres blancos de ver a sus esposas sodomizadas por un afroamericano).
El señor Kulich dijo que la compañía está analizando la publicación de los datos de los estados republicanos en un esfuerzo por “mostrar la hipocresía sobre lo que está pasando en este país”. Dijo también que la gente de la industria del porno no estaba preocupada por un derrumbre gubernamental, pero que si eso llegara a ocurrir, “un montón de gente quedaría sin trabajo y esos puestos deberían ser enviados al extranjero”.
En su comunicado de prensa acerca del tráfico generado en Cleveland durante la convención reublicana, desde xHamster subrayaron que Donald Trump se convirtió en uno de los términos de búsqueda más importantes porque las parodias porno de Trump se volvieron las más placenteras para la multitud. Otros términos populares en la búsqueda de pornografía en Cleveland durante la convención republicana de la semana pasada fueron “adolescente, cornudo y abuelita”.

jueves, 21 de julio de 2016

capitalismo vigilante

Oliver Stone presentó este jueves su film “Snowden” –protagonizada por Joseph Gordon-Levitt y a estrenarse en septiembre próximo– en la Comic Con que se realiza hasta el domingo próximo en San Diego, California. Allí calificó al juego virtual “Pokémon Go” como un “nuevo nivel de invasión” de lo que denomina “capitalismo vigilante”.
La Comic Con es una convención anual de actores y rarezas de la cultura popular que hasta hace poco reunía a representantes de los grandes estudios de Hollywood, interesados en estudiar tendencias y asimilar las nuevas ideas que no parecen prender con facilidad entre los más encumbrados directivos de la meca del cine. Sin embargo, en esta edición, los grandes estudios no mostraron mayor entusiasmo y, de hecho, casi no estuvieron presentes.
La presentación de “Snowden” estuvo a compañada de un panel en el que se discutieron las libertades civiles, la privacidad y el rol del gobierno en las vidas de los estadounidenses, según lo relevó un periodista de Deadline Hollywood. Es la primera vez que Stone se presenta en la convención y estuvo acompañado de varios de los protagonistas del film: Gordon-Levitt, Shailene Woodley y Zachary Quinto.
Uno de los momentos más álgidos del panel fue la discusión en torno a la creciente popularidad del juego para celulares “Pokémon Go”. Siempre con “franqueza” –según lo describe el periodista–, Stone manifestó los más intensas preocupaciones al reaccionar críticamente ante los excesos gubernamentales y de las corporaciones. “Es un nuevo nivel de invasión”, dijo y lamentó el “capitalismo vigilante” y la gigantesca busca de ganancias de las corporaciones que abusan de la tecnología desarrollada para espiar a los ciudadanos. “Honestamente –concluyó–, es lo que suele llamarse totalitarismo”.
Stone también presentó un nuevo tráiler sobre el film del hombre que filtró los secretos de espionaje del gobierno estadounidense y se asiló en Rusia. Edward Snowden, ex miembro de la NSA (National Security Agency: Agencia Nacional de Seguridad), fue calificado por Stone como “un héroe”.

miércoles, 20 de julio de 2016

niño comentarista

Con el niño estuvimos en Hoja de Ruta, en la Si98.9, para hacer nuestra columna Descarga selectiva. Allí hablamos de Stranger Things y el niño tuvo una participación especial de la que aún se siente orgulloso y puede escucharse aquí:



libros hasta el techo

La imagen de un lugar con libros hasta el techo siempre me fascinó. Recuerdo, a principios de los 90, haber entrado a la casa de Armando Vites, cuando aún vivía sobre Sargento Cabral, y deslumbrarme frente a las estanterías atestadas. Si los libros llegan hasta el techo requieren, además de la fascinación, cierta destreza física, el artilugio de la escalera, el método para su acumulación, porque nadie se sube a una escalera para tantear a ciegas la ubicación de un ejemplar.
Todo eso se me vino a la mente cuando entré al nuevo local de Oliva Libros, que mantiene su dirección en Rosario (Entre Ríos 579), pero debió trasladarse a un local contiguo y más pequeño y, por lo tanto, Natalio Rangone debió ingeniárselas para cargar las estanterías de libros hasta el techo.


martes, 19 de julio de 2016

los extraños 80

Esta es la trama de la serie de tevé: estamos a mediados de los 80. Hay un grupo de niños que se mueven en bicicleta en un pequeño pueblo del interior de Estados Unidos. Hay un ser con poderes que puede hacer volar autos. Hay un grupo del gobierno que lo persigue. Hay un secreto terrible que puede cambiarlo todo y agentes sin identificación que buscan a cualquier precio que se conozca. Hasta el lector más distraído se apura y exclama: “ET”. Bueno, sí y no. Sí, es un sentido homenaje al cine de Steven Spielberg –que ya tuvo sus homenajes de manos de uno de sus más fieles discípulos, J.J. Abrams, cuando rodó “Súper 8” en 2011–, pero también a todo un cine que cuenta entre sus cimas a “Cuenta conmigo” (Rob Reiner, 1986): las películas en las que un grupo de niños o jóvenes despertaban a la vida al tiempo que se terminaba el sueño americano.
Imagen tomada de Slate.

La serie se llama “Stranger things” –“Las más extrañas cosas”– y los ocho episodios de la primera temporada pueden verse en Netflix desde el viernes último. En ningún lado pudimos leer que vaya a haber una segunda parte, pero la escena final, en el octavo episodio, siembra una intriga que podría resolverse en una nueva temporada.
El primer episodio de la serie nos muestra a cuatro amigos de 11 años en el sótano de una casa de Hawkings, Indiana (un pueblo ficticio), en 1986. Juegan a “Dungeons & Dragons” (“Dragones y mazmorras”) el antecedente más directo de lo que luego fueron los juegos de rol, hasta que los tres invitados se despiden y encaran el camino a casa en bicicletas. Uno de ellos, Bill Byers, desaparece esa misma noche. Si bien tenemos una vaga idea de las circunstancias terribles de su desaparición, no es sino hasta el quinto episodio en que comprendemos lo que sucedió.
Influencia

Los hermanos Matt y Ross Duffer, encargados del desarrollo y la dirección de al menos seis de los episodios de la primera temporada de la serie, se encargan de dejar en claro, a través de diálogos que nunca se apartan de la trama, las influencias del relato: desde Stephen King (las conspiraciones y secretos del gobiernos que en 1986 aún libraba la Guerra Fría y desarrollaba armas secretas –por lo general biológicas o de destrucción masiva, aunque aún subsistía la leyenda del proyecto MK Ultra, con el que la CIA, a través de drogas como el LSD, pretendía desarrollar agentes con súper poderes mentales–) al J.R.R. Tolkien de “El señor de los Anillos” y “El hobbit”, que los niños invocan al pensar estrategias defensivas en la escuela a la que van, donde son acosados por un par de patoteros.

lunes, 18 de julio de 2016

la foto de los lunes


La foto de los lunes, que fue una página de Facebook y por suerte ahora es un libro de la fotógrafa Paulina Scheitlin (Rosario, 1979), nació del cruce de una libreta con frases de películas, libros, canciones, conversaciones, y fotografías descartadas de paisajes urbanos. Es decir, su lógica es la del reciclaje; su operatoria, la de la edición.
A Scheitlin no le parecían “serias”, por eso las descartaba. Pero una vez publicadas en la red social, observó que la gente se reía.
En 2012 la Editorial Municipal de Rosario lanzó una nueva colección de libros de fotografía (que venían a unirse y completar a los libros mayores del género: las imágenes de la Rosario decimonónica y las de mediados del siglo XX de Joaquín Chiavazza y Blas Persia). Editados por Lila Siegrist, los libros eran La noche, de Luis Vignoli, y El centro, de Scheitlin.
En “El centro” la fotógrafa recorría los rincones anacrónicos y menos glamorosos del centro rosarino. Aunque acaso no convenga devaluar el adjetivo “glamoroso”: una peluca exhibida en una vidriera, el mostrador de un hotel sin estrellas o un escaparate de un negocio de peluches muestran también cierto glamur, uno pretérito que llama a la risa, que es lo que sobreviene a la angustia por el paso del tiempo: descubrir en un recorte cotidiano una novedad envejecida, un objeto que fue bello y ya no lo es, perdió su lugar o convirtió al lugar en el que persiste en un lugar perdido.
De ese largo recorrido que hizo la fotógrafa tomando imágenes de el centro (no sólo el rosarino) surgieron las imágenes de La foto de los lunes: fotos que Scheitlin descartó en un primer momento, hasta rescatarlas de una carpeta en una computadora para exorcizar la monotonía del inicio de semana.
Este guiño, entre la angustia y el humor, se repite en La foto de los lunes.
De una trescientas fotos publicadas entre el lunes 25 de octubre y el próximo lunes 18 de julio a las 19, cuando se presente el libro en Mal de Archivo (Moreno 477), Scheitlin escogió alrededor de 150 para la publicación en papel.
Cada una, como en el post de la red social, va acompañada de una frase que suma sentido a la foto, la convierte a veces, en lugar de un retrato o una imagen aislada de un paisaje, casi en el fotograma de una película cuyo relato intuimos. Por ejemplo, la que inicia el libro, la primera –porque el orden es cronológico–, lleva una frase escuchada el sábado 23 de octubre de 2010 en un recital de Massacre. Allí, antes de comenzar con el recital, Walas, el cantante, lanzó: “Los hijos de padres separados le decimos sí a la inseguridad”. La foto que la acompaña es la de una ranita subida a un skate en un jardín de fantasía.
También, la frase de Oscar Wilde: “El verdadero misterio del mundo es lo visible, no lo invisible”, que titula unos pechos de mujer de plástico enmarcados en un corset pintado; el conjunto está envuelto en celofán y un pedazo de cartulina amarilla dice, en letras pintadas a mano con fibrón rojo: “Pechitos $ 7.00”.
Las letras, incluso las tipografías –como dice la misma Paulina Scheitlin– tienen su protagonismo en estas fotos. Como si en su vistosidad y rareza declararan, a propósito de la frase de Wilde: hay un misterioso silencio en lo que está escrito. 

lunes, 4 de julio de 2016

saer en su año

En el invierno de 2006, junto con Lucio Guberman, creamos y editamos la revista Lenta Prisa para la entonces Secretaría de Cultura del Gobierno santafesino. Allí pensábamos introducir cierto debate en torno a las políticas culturales y, también, señalar a través de lo que groseramente llamábamos dossiers, algunos temas que nos parecían destacables. Por ejemplo, en el primer número, el tema fue Juan José Saer, muerto un año antes y sobre quien el Ministerio de Innovación y Cultura lanzó hace muy poco un Año Saer que desde ya celebro.
Recupero acá dos de las notas que publicamos en ese dossier del primer número de Lenta Prisa. La entrevista que en 1993 hicieron a Saer D.G. Helder, Alejandro Rubio y Martín Gambarotta, con un texto ad hoc escrito por Helder como prólogo; y el fragmento de la entrevista que realizara en casa del autor, en París, en abril de 2005, Cecilia Vallina, quien tuvo la gentileza de entregarme el audio de esa conversación, que también se reproduce acá.
Ese dossier también incluyó un magnífico ensayo de Osvaldo Aguirre, quien acaso lo haga público pronto.


Imagen tomada de LaIzquierdaDiario.com.

Buenos Aires, marzo de 1993

Durante sus visitas periódicas al país, Saer paraba, en Buenos Aires, en casa de Juan Pablo Renzi y María Teresa Gramuglio, en el barrio de Caballito. Tras la muerte de Renzi, en mayo del 92, empezó a hacerlo en lo de otro santafesino, el cineasta Nicolás Sarquis, que vivía en un quinto piso de la calle Boulogne sur Mer, en el límite de Balvanera con Recoleta o, más popularmente, del Abasto con Barrio Norte. A vuelo de pájaro, un censo de las especies de árboles que pueblan esa última cuadra de Boulogne sur Mer indicaría, en porcentaje decreciente, la presencia del fresno, el ficus, el tilo y ese invento del Inta de los años sesenta: el sauce eléctrico.
Pero el talismán botánico de la cuadra, sin ninguna duda, es el último ejemplar de la vereda de los impares, antes de llegar a la avenida Córdoba. Se trata de un sauce (no eléctrico) crecido espontáneamente a partir de una vara que clavó el intendente De la Rúa junto al tallo de un fresno, de esto hace diez años (datos confirmados por la portera de un edificio). El fresno, por lo visto, no prosperó según lo planeado, pero subsiste como un tronquito lampiño al lado del robusto y majestuoso sauce que supera ya los ocho o nueve metros y cuyas ramas flexibles cuelgan sobre la vereda y los autos estacionados, así como las del sauce emblemático de Juanele se curvaban sobre el río “en busca del secreto sensible del paisaje”. Este no parece sauce criollo ni llorón, sino uno de esos híbridos naturales que se dan a orillas del Paraná, como si por delegación expresa del Litoral se irguiera en esa vereda porteña para rendirle homenaje al autor y al director de Palo y hueso.

sábado, 2 de julio de 2016

the westeros wing

Mi amigo Pablo Zini me envía, a propósito de las conversaciones que hemos tenido acerca de lo político en Game of Thrones, este artículo de The New Yorker que leo encantado y acá traducimos (recomendables también otros artículos de Nussbaum, sobre todo el que analiza a Vinyl y Billions en función de las grandes aseveraciones que lanzan las dos series).


En esta temporada de Game of Thrones, Tyrion Lannister –un enano picante con el ingenio de Oscar Wilde– cierra un acuerdo con algunos de los poderosos traficantes de esclavos en nombre de su jefa, la abolicionista y resistente a las llamas Daenerys, reina del desierto. Si están de acuerdo en cortar la financiación del golpe de estado tendrán siete años para eliminar la esclavitud. Los ayudantes de Tyrion, antiguos esclavos, lo objetan. "La esclavitud es un horror a la que hay que poner fin de una vez," le espetan. A lo que Tyrion devuelve: "La guerra es un horror al que hay que poner fin de una vez. No puedo hacer las dos cosas este día".
En ese fenómeno colosal, sangriento, deforme, agotador, de vez en cuando intoxicante que es Game of Thrones, algunas de las mejores partes suelen ser momentos como ese: seductoras y pequeñas meditaciones sobre la política que no estarían fuera de lugar en Wolf Hall (miniserie de la BBC sobre el ascenso al poder de Thomas Cromwell en la corte de Enrique VIII), si Wolf Hall tuviese zombis de hielo, o Veep, si Veep ofreciera bebés devorados por mastines. La temporada 6, que terminó el domingo pasado, con la celebración y la furia de costumbre, con los memes virales habituales, y con cuerpos mutilados, se sintió perversamente relevante en este año electoral. Fue dominada por los debates sobre la pureza versus el pragmatismo; las luchas de las candidatas femeninas en un mundo manejado por hombres; dinastías familiares con historias espantosas; y surtidos pactos con varios demonios. Seguro que George RR Martin no tenía intención de que su exitosa saga de libros fantásticos, ambientados en el Poniente (Westeros) feudal (que no he leído y, seamos sinceros, probablemente ya no lea), resultara un texto alegórico para los votantes de Estados Unidos en 2016. Pero eso es lo que se consigue con los modernos dramas de pasillo, que tan a menudo funcionan como un Esperanto estético que nos permite hablar de política sin pelear en torno a las noticias.
Por cierto, la televisión gastó muchos años ayudando a los espectadores a imaginar cómo podría resultar elegir a Barack Obama presidente: en programas tan distintos como el ultra-liberal The West Wing y el neoconservador 24, vimos presidentes masculinos negros o latinos, a menudo heroicos y con autoridad. (En The West Wing, el muy piola y advenedizo Santos está explícitamente basado en el joven Obama.) Hillary Clinton no tuvo precisamente la misma fanfarria ficcional. Con unas pocas excepciones, como Madame Secretary, en la CBS, los personajes inspirados en Hillary en los dramas contemporáneos, desde Mellie Grant a Alicia Florrick y a Claire Underwood, bien pueden haber sido financiados por el RNC (Comité Nacional Republicano por sus siglas en inglés): en sus mejores versiones dibujan princesas de hielo; en las peores, reinas de hielo corruptas. Esta temporada de Game of Thrones –la primera en salirse por completo de los libros– expande el paladar y provee una gama extrañamente fascinante de conquistadoras femeninas, suficientes como para encajar en todas las actitudes e ideologías.

jueves, 30 de junio de 2016

comerse al ídolo

El “episodio Messi” en la Copa América que terminó el domingo pasado (la no conversión de goles, el penal errado, las declaraciones del 10 de que dejaba la selección nacional) generó innumerables comentarios, reclamos y artículos.
De esa verborrágica marea rescatamos las palabras del ex arquero de Independiente y periodista deportivo Norberto Ruso Verea. Con su lucidez y desempacho habitual, Verea esquiva los lugares comunes y dibuja el contexto en torno al episodio. Lo hizo en los micrófonos de radio AM 750, en el programa que conducen Claudio Villarruel y Bernarda Llorente de 14 a 16.
Las comillas encierran las palabras que Verea ensayó anteayer a la tarde, sin otro guión que el de sus convicciones (a través del código QR se accede a la entrevista en Radiocut).
«Las razones futbolísticas te llevan a hacer un análisis que tendría que ser serio y cada vez lo es menos, en esta cultura del resultado, el resultado todo lo allana, en el resultado no se discute. Entonces tenemos problemas grandes, hace mucho en la Argentina hemos perdido la consistencia para poder ser serios y analizar lo que pasa. La Argentina terminó jugando una final de la Copa América con cuatro volantes centrales: Mascherano como último hombre, Kranevitter, Biglia de un lado y Banega del otro. Era una decisión del entrenador tener y acumular muchos volantes. De buen manejo, de buen paso, de buen pase, pero de no tanta profundidad. En los países de Europa, los que van por afuera son realmente profundos, son incisivos, penetrantes, complicados. Nosotros, salvo cuando Di María juega para la selección, no para Deportivo Di María, Gaitán que lo había hecho muy bien y se lastimó, los marcadores de punta nuestros acompañan, no son esos marcadores penetrantes, realmente peligrosos. Yo creo que Chile no se animó a ganarle a Argentina. ¿Por qué? Y, porque enfrente está Argentina que tiene a Messi, que en cualquier momento te puede hacer un desastre. El problema es que jugando como jugó Argentina, con tanto desgaste y tanto volante, y tan poca agresividad, no cruzando la mitad de la cancha durante los 90 minutos, o cruzando como Messi, en un acto heroico que salía gambeteando a todos y no se podía: lo marcaban de a cuatro, cinco y terminaba ahogado. Cada vez que intentó asociar juego se encontró con que todo lo que tenía que hacer tenía que hacerlo para atrás. Y ahí es donde tenemos que analizar seriamente lo que nos pasa. Porque después vinieron lo penales y Messi le apuntó al Empire State, porque dejó de ser Messi. ¿Y por qué deja de ser Messi? Porque va a patear pensando que va a estar sometido a la crueldad del más ignorante, pero no sólo dentro de los medios sino afuera, porque sabe que va a patear un penal y unos días antes de empezar la copa Maradona buscó asociarse a Pelé para tratarlo de no-líder. ¿Ahora tiene (Maradona) de cómplice a Pelé cuando lo criticó y lo destrozó toda la vida? Antes de la final Maradona dijo que no venga. Entonces entendamos que todo esto pesa. Ahora, me decís: un tipo que en el Barcelona metió 50 mil goles, finales contra el Manchester United, contra la Juventus… Sí, pero tenés que volver a tu país y el que te alcanza la valija te dice: “Pibe, tenés que meter un gol acá, ¡eh!”
Imagen tomada de Perfil.



domingo, 26 de junio de 2016

vinos buenos y baratos

Para RosarioPlus

Hace dos años, cuando se casó en su pueblo (a unos treinta kilómetros de la frontera de Córdoba con Santa Fe), mi amigo Ene debía comprar un vino para la cena de la fiesta. Su criterio, según lo confesó abiertamente, no era comprar algo bueno y barato, sino una marca reconocida que dejara satisfecho al neófito que, si bien podía no saber de vinos, vería en la mesa un producto con su debida publicidad en televisión. Eligió un vino con un nombre propio cuya propaganda repetía el consabido sonsonete del padre exigente y el hijo ya crecido y obediente. Hoy cuesta 77 pesos.

Miguel Brascó, quien además de poeta, escritor y humorista era un excepcional especialista argentino en vinos (a diferencia de los personajes de la publicidad, tenía narizota de bebedor y una papada importante en la que recostar su risa cuando le causaba gracia las pretensiones de algunos vinos), decía que era fácil tomar buenos vinos si se pagaban unos 200 pesos por botella, y que en el paíshabía vinos lo suficientemente buenos como para pagar cuatro veces menos. Entender de vinos, según su criterio, también servía para cuidar el bolsillo.
Con esa idea salí a algunas vinerías a buscar vinos que satisficieran el paladar y no causaran más estragos en los enflaquecidos ingresos.
Pepe, uno de los vendedores de la tradicional vinería de SanLorenzo y Presidente Roca, recuerda que Brascó es el autor de la letra de “Santafesino de veras”, entre otras cosas. También cuenta Pepe que el  criterio de mi amigo Ene es bastante frecuente, aunque no lo recomienda. Me lleva entonces a un rincón del local, una estantería sobre la pared que da a San Lorenzo, y me muestra varias botellas de vino: ninguna supera los 70 pesos. Todos son mejores que ese que tomaron los comensales del casamiento. “Mucho mejores”, dice Pepe.
El secreto es que se trata de bodegas pequeñas, con nula o muy escasa presencia en supermercados y se consiguen en vinerías.


Marca

hacerse los rulos con game of thrones

Para RosarioPlus

Game of Thrones culmina su sexta temporada este domingo. "Tranquilos, el brexit sólo va a desestabilizar los mercados, no la serie", titulaba este viernes una nota de AVClub.com. Su autor se refería a un comunicado de HBO en el que aclaraban que, aunque Gran Bretaña decidió salirse de la Unión Europea, la medida no afectará la producción de Game of Thrones.
Está confirmado que habrá dos temporadas más, de seis y siete episodios.
Mientras tanto, sitios como el ruso Coub.com, que permite hacer loops (una suerte de gif pero de video de escenas tomadas de YouTube o subidas ex profeso, a las que se les agrega música o audio), ofrecen una vasta gama de escenas de los últimos episodios de la sexta temporada.
Ojo para los más papanatas, hay spoilers (aunque sabemos que una buena serie es capaz de bancarse cualquier spoiler).
Por ejemplo, Igor Glodkoborodov convierte esta maravillosa escena del quinto episodio en una publicidad de campaña política al estilo Donald Trump (en lugar de "Hagamos América grande de nuevo", propone "Hagamos a los Targaryen grandes de nuevo"):


Pero también está este hermoso loop sobre la canci{on "Quién dejó salir los perros" (Who let the dogs out) que nos cuenta ya bastante de lo que sucedió en el penúltimo episodio con Lord Bolton:


Como alguna vez dijo el ensayista estadounidense Lev GrossmanGame of Thrones es El señor de los anillos después de la Guerra Fría. Pues bien, a Golovnogo Mozga se le ocurre este cruce entre una y otra, con una escena de la segunda película de la saga de Tolkien y el episodio 9 de la sexta temporada de Game of Thrones

sábado, 25 de junio de 2016

the end of the world

Percibo esta canción (es de 1968) como un "fin de mundo": aquí está ese tono en el que se añora lo que ya no va a suceder. Bowie, de algún modo, canta allí.
La versión de Faith No More refuerza esa idea y la hace explotar en un mundo que pertenece, justamente, a otro mundo.


viernes, 24 de junio de 2016

brain dead

Comentamos en @HojaDeRuta (Sí 98.9BrainDead, la serie de los creadores de The Good Wife (producida por Ridley Scott), una mezcla de sátira y ciencia ficción que homenajea también a cierto cine clase B, desde Invasion of the Body Snatchers a Mars Attacks.